domingo, 12 de agosto de 2018

Tirada Arcoastur

Cartel anunciador de XIX Trofeo Arcoastur
Me preguntan qué me han parecido los dos últimos torneos de tiro con arco a los que he asistido, escribiré un rato...
Los dos torneos han sido en Asturias, en los dos he disfrutado muchísimo, en los dos me han acogido con cariño, en los dos he hecho buenos amigos, los dos han sido divertidos,  en los dos he comido mucho y bien (a la asturiana, vamos...) en los dos ha habido fiesta, en los dos he tirado con arco (¡y no he ganado nada!) pero, son muy diferentes aunque los dos son muy recomendables.

El primero fue el de Arcoastur,  el fin de semana pasado, siempre es el primer fin de semana de agosto. (pueden visitar su página en este enlace). Es un trofeo muy famoso, va muchísima gente y a mí me lo recomendaron vivamente, lo cual les agradezo infinito, personas de mi club. Está claro que ellos saben bien lo que es bueno, la experiencia en esto, como en todo en la vida, es muy importante.

Hoy sólo hablaré de Arcoastur, lo pongo el primero por respetar el orden cronológico y para que no se me olviden cosas.

El día anterior habíamos estado en Oviedo visitando Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, se lo recomiendo. Lo que no les recomiendo es desayunar en un bar que hay al principio de la subida al monte Naranco, a la derecha, porque te ponen poquísimo, no te dejan ni elegir la cantidad de mantequilla que pones a las tostadas y te dan un sablazo de los que hacen época, ocho euros por dos cafés, seis tostadinas y una botellina de agua ...

Pasado ese primer susto, el día fue maravilloso, sobre todo por la compañía.

El sábado nos fuimos a Trasona, comimos en un chiringuito agradable al lado del pantano y nos hicimos las correspondientes fotos.

Vamos al turrón: La acogida en Arcoastur fue fantástica, nos dieron todo tipo de facilidades y una bolsa con regalos chulos, el llavero ya cuelga en mi carcaj.

El sitio, precioso, todo verde, con amplias sombras y much@s arquer@s dispuestos a pasarlo bien y hacer amigos.

El clasificatorio fue de dos series de 36 flechas cada una a setenta metros, para los que tiramos con arco olímpico y a cincuenta metros para los que tiran con arcos de poleas.
El viernes y el sábado por la mañana tiraban con otros arcos, tradicionales y alguno más, creo que también tiraron l@s pequeñ@s. Sólo me enteré de que ganó la Curuxa del sábado un arquero manchego, de Ciudad Real por más señas.

Después de los clasificatorios tuve el honor de pasar a la segunda fase de las eliminatorias, me tocó tirar con un arquero de Valdemoro, simpatiquísimo, un buen tipo. Hay que decir que pasamos a las eliminatorias tod@s l@s participantes en recurvo.

El domingo tiré una eliminatoria y ahí se acabó mi competición, me ganó por seis a dos un arquero de Sabiñánigo, el cual, he de decir en mi descargo, quedó segundo en la general. Ganó la tirada Álvaro Simó, de Arcolid.

Después del deporte del sábado vino la fiesta ¡y qué fiesta!¡Encantadora! Podría poner como cien fotos de la fiesta, no quería perderme detalle pero les aburriría.
Pondré sólo alguna.

Lo mejor de todo, la fiesta hasta altas horas que yo me perdí en gran parte porque me fui pronto por eso de que tenía que tirar al día siguiente.

Podría citar cien detalles encantadores, los premios eran muy originales y atractivos, el trofeo La Curuxa, auque hay por lo menos tres (uno para recurvos, otro para "poleas" y otro para arcos tradicionales) trae su nombre una rapaz nocturna, la que aparece en el cartel, y que se disputa empezando en 21 puntos (para los de arco olímpico) con tres flechas eliminando a quienes no alcanzan esa puntuación. En cada nueva serie de tres flechas hay que hacer un punto más, al final quedan dos que se disputan el trofeo. Este año fueron Maxi, de Arcos de Texu, y Álvaro Simó. Ganó Álvaro pero Maxi no se lo puso nada fácil.
Si ganas la Curuxa un año, te llevas el trofeo a casa, pones una placa en su base con tu nombre y lo devuelves al año siguiente. Ese segundo año te pagan la inscripción y una noche de hotel. Quien gane el trofeo tres años seguidos, o cinco alternos, se queda con él en propiedad, ya no lo devuelve. Álvaro Simó lo ganó el año pasado también, así que podría quedárselo en 2019, si gana ... yo no pienso facilitárselo, por supuesto.

Otro concurso del domingo fue "La flecha loca" se tira a 30 metros a tres papeles minúsculos, si aciertas con uno de ellos te lo quedas, si pinchas dos veces el mismo papel, ya no vale. Si pincha otro de tu diana el que has pinchado tú, el papel se anula así que hay que estar "al loro". Mis compas, Pedro, Luis y Manuel fueron majetes y no tiraron al que había pinchado yo. El papel que te quedas, o los dos, tienen un número. Si el número coincide con el que salió en el sorteo que hizo el patrocinador te dan un premio de 300 euros.

Como en toda obra humana, hubo detalles que no me gustaron: los parapetos tenían las patas metálicas (tuve el honor de reventar una flecha, una de mis queridas flechas, la número 3 que iba de maravilla, snif...). Me pareció que la competición de la mañana del domingo se hacía un poco larga a pesar de la Curuxa y la flecha loca (claro que a mí me eliminaron en la primera eliminatoria del domingo...), también me pareció que fue demasiado larga la fiesta, creo que acabamos la comida, el sorteo de la comida y demás alrededor de las siete de la tarde del domingo y ¡fin de las quejas!

Quiero dar las gracias a Fredo por su amabilidad pero no quiero olvidar a l@s demás componentes del club, fueron tod@s exquisitamente cariñosos, siempre dispuestos a agradar y ayudar.

Mi mala memoria para recordar caras me hizo olvidar al genial escanciador de sidra del fin de semana a quien me encontré de nuevo en la tirada de Arkeros de Corvera y no saludé como se merecía porque no sabía de qué le conocía. No supe relacionarlo, lo siento, de verdad, fue muy majo conmigo pero no porque yo hiciera nada especial, es que fue amable con tod@s l@s que estuvimos allí.

Bueno, hubo de todo, fabada, sidrina, refrescos sin límite para arquer@s y acompañantes, frutos secos en la zona de arquer@s y público a modo de aperitivo y, sobre todo, lo mejor de todo fue la gente del club, no me canso de decirlo. Yo estaba emocionado, tanto que tuve que volver este fin de semana para volver a estar con l@s asturian@s. Son maravillos@s, de verdad, vayan cuando puedan a Asturias, no se arrepentirán.





De esta deliciosa fabada me comí el domigo dos abundantes platos regados con una riquísima sidra después de los entrantes pero es que aún quedaba ...














 Y lo que quedaba era, el plato principal, costillas a la brasa que se deshacían en la boca de lo tiernas que estaban. He de confesar que el domingo no les hice honor y no las probé, el sábado por la noche sí.

Con los entrantes, la fabada, la sidra, el arroz con leche, el chupito de hierbas y algo que se me olvida, me di por servido.Yo creo que no lo hice mal y aumenté en unos cinco kilos el lastre de mi estabilizador ventral, mejor, más estabilidad para luchar contra el viento en las próximas flechas...

Bueno, al final les pondré una nota ... se merecen un 9,95 sobre 10.

Les estoy muy agradecido por la amabilidad que dispensaron a todo el mundo y la energía que derrocharon, seguro que se han pasado toda la semana descansando, se lo merecen de verdad.

Y bueno, el 11 y 12 de agosto tuve que volver a ir pero ésa es otra historia que ya les contaré.

¡Buenas noches!