Hace mucho tiempo me enseñaron una poesía que recuerdo con mucha frecuencia. Hay quien dice que es cursi pero a mí me gusta. Se llama Desiderata (pueden encontrarla aquí).
Empieza con "Camina pausadamente entre el ruido y la prisa y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio".
Hay una parte que me llama mucho la atención y es cuando dice: "Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú"
Pienso que ese compararse con los demás es el origen de la mayoría de los males que aquejan al mundo de hoy.
Mi tía Lola, una mujer sabia, además de buena vendedora, tenía una técnica para vender en la tienda cuando venía una chica que se iba a casar, casi siempre acompañada de su madre. Traían una lista de cosas: vajilla, cubertería, pequeños electrodomésticos, ... La costumbre era que la novia aportaba esas cosas, era la llamada dote.
Cuando la madre y la hija habían completado su lista, mi tía les decía: "Pues la fulanita ha llevado también ... " Era mágico, enseguida decidían llevar también lo que llevó la fulanita en cuestión. Al final, mi tía sugería: "Esto no lo ha llevado nadie pero ...". Infalible! "Nos lo llevamos!", así podían sentirse superiores a todas las demás. Y, casi siempre, gastaban mucho más de lo que habían pensado. Luego se exhibían en las casas de las novias todo lo que ellas aportaban como dote.
Y eso pasa hoy en todos los lugares, en todas las circunstancias. Viene provocado, con técnicas cada vez más difíciles de identificar y más efectivas, por la publicidad. Te hacen creer que si no tienes un coche nuevo eres un pringado. Si tu vecino tiene televisión, la tuya tiene que ser más grande o con más funciones aunque no sepas para qué sirven ni las vayas a usar nunca.
Si tu conocido o amigo de Facebook ha hecho un crucero por el Mediterráneo y ¡subido las fotos! tienes que hacer un crucero a los fiordos noruegos y, of course ¡subir las fotos con todos los filtros necesarios o retocadas con IA!.
La publicidad de coches, por ejemplo, te convence de que si te compras un Mercedes, la rubia neumática se va a ir contigo. Tú te lo crees y te endeudas solamente para presumir y lo cachondo es que la rubia neumática, realmente, se va contigo porque puede presumir de haber conquistado a un "hombre de calidad" Así estamos hoy en día... Una rubia neumática pero vacía con un hombre tan vacío como ella.
Es completamente absurdo! Y, sin embargo, funciona, vaya si funciona ... Ese afán de superar a los demás nos lleva a límites insospechados. Una amiga mía decía que la envidia había servido para producir los mayores "avances" humanos. Mi respuesta fue que es posible, pero que la envidia duele.
Una forma de manifestarse la envidia es la competitividad que tanta libertad y tanta paz nos quita. Mi amiga decía también que la competencia era buena porque lograba avances muy rápido.
Sin embargo no contemplaba el que es la competencia que intenta conseguir los precios más bajos posibles, entre otras cosas, la que está destrozando la vida de millones de personas. En ese empeño de conseguir costes más bajos se abusa de la debilidad de la gente: inmigrantes, por ejemplo, que huyen de condiciones de miseria en sus lugares de origen o situaciones de inseguridad también provocadas por esa misma competencia y esa misma envidia. O gente que emigra de los pueblos a las ciudades convirtiendo a éstas en lugares completamente aberrantes e invivibles. Lugares en que les cobran, literalmente, hasta por respirar. Para encontrar un sitio con el aire bastante limpio en Madrid tienes que irte a vivir a la sierra pero eso no está al alcance de todos aunque mucha gente ansía poder vivir en sitios así, con su chalet, su gran parcela, su piscina y un entorno limpio y rodeado de gente "de alto standing".
Lo que yo me pregunto muchas veces es: para qué quieren los más ricos del mundo tanto poder? No van a ser capaces de gastar todo su dinero ni siquiera viviendo cien vidas a menos que lo vayan tirando. No puede ser que sean felices, estoy seguro!
Alguien hablaba hace poco de que deseaba que se acabara la escasez pero la escasez no existe, el planeta tiene recursos más que suficientes para que toda la población, los más de 8.200 millones de personas que estamos ahora aquí, vivamos vidas completamente dignas y gratificantes. La felicidad no se consigue consumiendo más ni cosas más caras y es a ser felices a lo que hemos venido, que no te confundan.
El problema de la mal llamada escasez se produce por dos factores: el primero es que la distribución de la riqueza es absurdamente injusta, el 1% de la población más rico, posee el 44% de la riqueza total mientras que el 40% más pobre tiene menos del 1% de la riqueza total.
El segundo factor que determina lo que llamamos escasez es que los deseos son ilimitados, quien tiene un Ferrari, quiere tener otro y otro, y una casa en la playa, y una isla privada, ... y, claro, para cubrir todos los deseos de toda la gente, en su mayoría provocados por la envidia, el ego, las ganas de aparentar, etc. no hay recursos ni en el planeta ni en cien planetas como la Tierra, los deseos no tienen límite.Pero eso no nos hace felices, por mucho que la publicidad nos diga que sí lo seremos.
En fin, otro día hablaré de la idea de propiedad privada, es una de las mayores causas de infelicidad en el mundo. Creo que me van a llamar comunista, desde luego Ayuso lo haría y recordemos que es quien preside la comunidad de Madrid y que la han votado 1,6 millones de personas en las últimas regionales. Almeida tampoco dudaría en aplicarme lo de comunista, estoy seguro.
Qué pasaría, aunque hoy con la forma de pensar actual es imposible, si no existiera ninguna escritura de propiedad? Si cada persona pudiera vivir donde quisiera, palacio real incluido? Hoy habría quien se ocuparía de excluir de los mejores lugares a la mayoría de la gente a base de fuerza así que la humanidad tiene trabajo que hacer por delante.
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