La primera revelación habla de las sincronicidades de que ya hablaba K.G. Jung. Normalmente las intepretamos como simples casualidades sin más sentido pero, si nos paramos a pensar un poco, nos daremos cuenta de que nos están enviando mensajes que, casi nunca, decodificamos. Cuando nos las tomamos en serio, sentimos que hay algo espiritual por debajo de todo lo que hacemos y todo lo que nos pasa.
La segunda revelación habla de que nos concentramos en controlar nuestra propia situación buscando seguridad, ello se debe al miedo, a la falta de amor que nos induce a pensar que estamos separados cuando la realidad es que todas y todos somos una unidad. Cada persona es una manifestación del Todo o, aunque suene extraño, del Tao, del Universo.
La tercera define al Universo como pura energía que responde a la forma en que pensamos.
La cuarta habla de que tenemos la tendencia a apoderarnos de la energía de los demás controlándoles, controlando sus mentes. Lo hacemos porque nos sentimos sin energía y aislados. Eusebio, uno de mi pueblo, dice que de los tontos viven los listos, ni que decir tiene que él quiere estar en el pelotón de los listos y está dispuesto a hacer lo que sea para engañar a los aparentemente más tontos para él vivir un poco mejor. No le culpo, así nos educaron, él tuvo que vivir mucho tiempo en un chozo, cuidando de un rebaño de ovejas y pasándolas canutas, en el campo y repartiendo en Madrid, rodeado de bocinazos, en atascos terribles y luchando, sí luchando, por su subsistencia. Le habían contado que si tienes un piso en Parla o Fuenla serás más feliz que si vives en el pueblo y él, como tanta y tanta buena gente, se lo creyó, quería dar a sus hijos una vida mejor que la que él tuvo. Es un buen hombre, a todas y todos la televisión antes y ahora los móviles les convencieron de que cuanto más consumas, cuanto más puedas presumir con tus vecinos, serás más feliz. Es muy fácil engañarnos. Por supuesto que a mí también.
La quinta revelación habla de que el propio Universo puede darnos energía más que suficiente para vivir muy bien, el problema es que no sabemos todavía cómo conectar con esa fuente y seguimos peleando por robar la energía a los demás.
La Sexta revelación, a mí es la que más me ha llamado la atención, habla de las farsas de control. Vendrían a ser las estrategias que adoptamos para apoderarnos de la energía de los demás, para controlarles evitando que nos controlen. Es lo de comer o ser comido que es absolutamente reptiliano. Ese cerebro reptiliano sigue funcionando y es el primero en actuar y lo hace forma completamente básica. Muchas veces, demasiadas, el reptiliano no deja espacio alguno para el sistema límbico ni, mucho menos, para el córtex. Éste último aún está en mantillas para la gran mayoría de la gente, de la buena gente, de todas y todos. Esas farsas, al ser activadas, y eso lo hacemos en la más tierna infancia, impiden que se manifiesten las sincronicidades, por eso es importante conocer cuál es nuestra propia farsa de control.
Hay cuatro, según el libro:
- Intimidador/a. Usar esa farsa implica amenazar verbal o físicamente lo que obliga a prestar atención, dar energía mediante la timidez o la sumisión. Si te quedas callada/o ante un/intimidador/a, ella o él ganan, te han depredado.
Esa farsa la ha usado mucho la iglesia católica amenazando con ¡el fuego eterno!. Para mí el infierno era estar metido en una marmita llena de purines que me llegaban justo por debajo de la nariz y que estaba muy calentada por grandes leños. Circulaban por allí los demonios armados de tridentes para que no salieras de esa marmita y ese era el panorama para ¡toda la eternidad! si tenías el desliz de morir en pecado mortal lo cual era muy fácil; ya se encargó la católica, en mi caso, de llamar pecado a lo fundamental del funcionamiento humano, especialmente la sexualidad: no cometerás pensamientos impuros!!! Cagontó!! Ahora, en el "mercado de la espiritualidad" abundan intimidadores e intimidadoras que nos amenazan con llevar ¡una vida vacía! si no les hacemos caso y no accedemos al nirvana o a ananda (sí ya sé que son palabras raras, es como lo que hacía la iglesia en las misas en latín) y es muy difícil hacerles caso porque, aparentemente, su sabidurida es enorme, incluso han hecho peregrinaciones y viajes ¡iniciáticos! y eso les da un aura de gurús, de iluminados, sobre todo para los pardillos, los que nos creemos que semos unos paletos y que los madrileños están a las puertas del cielo. Ellos no se cortan de interrumpirte diciendo que eres defectuoso, matizando lo que dices con palabrería en sánscrito, o arameo verbigracia, igual que hacían antes los curas en misa o, a veces hacen, los abogados, soltando latinajos incomprensibles. Resaltando que te has dejado lo fundamental, en fin, la life c'est comme ça...
- Interrogador/a: sondean al prójimo para encontrar algo equivocado, cuando lo encuentran se dedican a criticar ese error, una y otra vez, cuando quieren que el otro o la otra hagan algo o dejen de hacerlo. Es muy frecuente que la debilidad sea falsa pero la víctima crea que es real. De nuevo, los diez mandamientos al ataque!! Timidez del interrogado, entrega de su atención, su energía, al interrogador.
- Reservado/a: da la mínima información, se hace el o la interesante creando una imagen misteriosa que atrae y, por tanto, le prestas atención, es decir, le entregas tu energía, tu poder.
Por ultimo está el/la pobre de mí: si alguien no puede conseguir energía de las otras tres maneras, entonces su farsa es quejarse de lo mal que le va en la vida, su vida es horrible y deja caer que la culpa de sus desgracias la tienes tú. Si picas, le prestas atención, entonces él o ella se quedan con tu energía.
Todas y todos adoptamos alguna de estas farsas, a veces no todo el tiempo, podemos cambiarlas según el interlocutor pero casi siempre es la misma. La farsa más agresiva y depredadora es la de los intimidadores e intimidadoras, es la que más energía consigue pero no siempre se puede usar, está muy solicitada. Normalmente los intimidadores y las intimidadoras crean a las y los pobre de mí. Estas farsas tienen su origen en las dinámicas familiares, en los roles que cada hijo o hija han de adoptar para conseguir que sus padres cuiden de ellos. Después, esas farsas se usan de por vida.
La séptima revelación habla del proceso de evolución consciente, estar alerta a las sincronicidades y respuestas del Universo. Pero hay que tener mucho cuidado, un gurú modenno encaramado a un pedrusco de una zona para ricos o una chamana disfrazada (y están surgiendo como hongos) normalmente un intimidador, cuya consciencia se limita a saber cuánto ha engordado su cuenta bancaria en el último mes, te va a vender que él/ella es el camino y la verdad para conseguir esa consciencia. Ni puto caso, simple charlatanería, cuatro trucos de magia que, asombrosamente, funcionan, y el fulano o la mengana se hacen de oro.
La octava revelación habla de la forma en que podemos ayudarnos unos a otros a darnos las respuestas del Universo que necesitamos en cada momento dándoles nuestra energía y dejando que nos la den, nada que ver con la depredación, es una colaboración amorosa y sincera. No es fácil de encontrar en estos momentos, tampoco entre los pseudo gurús al estilo de Osho.
La novena revelación habla de reducir la población voluntariamente para que todos podamos vivir en los lugares más potentes y bellos, nadie consumirá en exceso, no habrá dinero porque no hará falta, ni necesidad de poseer nada.
En lo de reducir la población no estoy muy de acuerdo, en este momento, si desaparece la propiedad privada, si cada persona da según su capacidad y recibe según su necesidad (no su deseo), entonces el planeta tiene recursos suficientes para que todos vivamos muy bien pero, claro, hace falta un gran cambio de consciencia, un cambio real, no el que te venden los gurús modernos por una pasta que ellas y ellos se embolsan para alimentar sus egos y sus miedos.
Alguien quiere aportar algo más? estaré encantado de recibir sus comentarios. Buenas noches, queridos y queridas zarampaires.

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