viernes, 4 de septiembre de 2026

Sobre el sentido de la justicia en algunas neurodivergencias

Estoy leyendo mucho últimamente sobre rasgos que caracterizan a algunas neurodivergencias como el Trastorno del Espectro Autista (TEA) o el Trastorno de Déficit de Atención con o sin hiperactividad (TDA).

Al parecer mucha y muchos de quienes tenemos mentes así también tenemos un sentido de la justicia que es extraordinario y eso nos hace "chocar" en un mundo en que la mayoría de la gente es neurotípica, es decir, lo que se suele llamar "normal". Las comillas las pongo porque entiendo que nadie es completamente normal, todas y todos somos diferentes.

Me han contado algunos casos de personas con neurodivergencias que se parecen mucho a cosas que me han pasado a mí o he hecho yo.

Cuando tenía unos doce años, defendí a un compañero que no había hecho nada malo cuando el profesor le llamó la atención. Le dije en voz alta a don Cecilio que el compañero no había hecho nada malo y él me respondió: "Cállate, abogado de causas pobres!". 

Una amiga mexicana me cuenta algo parecido, dice que a ella le llamaban abogada del diablo o abogada de los pobres. Contaba cómo protestó ante el jefe, que podía despedirla, por querer imponer un sindicato y burlarse de las respuestas de algunos de sus compañeros.

No contaré hoy algunas cosas que he hecho porque aún tengo miedo pero sí puedo contar que un día, hace menos de cuatro años, me pegaron y acabé en el hospital porque me enfrenté a alguien que amenazaba con atropellarnos en la terraza de un bar donde había bastante gente con varios niños entre nosotros.

Gabor Maté y otros hablan de la hiperempatía de algunas personas con TEA o TDA y recuerdo una cuestión de la que hablamos en un curso que terminé hace poco. La cuestión es que, aunque nuestras mentes nos hacen creer que estamos separados, esa separación es solamente aparente. Tanto los seres humanos como los animales y también las plantas formamos una unidad, en el curso se usaba el término de "no separatividad". 

Es "fácil" ver que los árboles de un bosque forman una unidad porque, aunque puede verse dónde acaban las raíces de cada uno, la propia tierra conduce los estímulos eléctricos o magnéticos que les podrían servir para comunicarse, es decir, formar una unidad.

Lo relaciono porque, en los casos que me han pasado a mí, siento que no era empatía, ni siquiera una hiperempatía sino que me sentí atacado personalmente, en el caso el compañero de curso estaba claro, no podía reprimir mi deseo de "hacer justicia". Gabor Maté habla de identificación; ese sentimiento de injusticia es como si se hubiera cometido contra mí mismo, así que no era defensa del otro sino casi defensa propia.

Con Toni, en el curso, decía yo de que hay mucha gente que dice que las mentes autistas son un paso adelante en la evolución de la mente, por ejemplo, a muchos autistas nos cuesta muchísimo mentir y el tema del sentido de la justicia y la identificación con el débil también me parece un avance en la evolución de la mente humana. Sería sentir en propia carne, directamente, la no separatividad.

Pienso que si todo el mundo tuviera una empatía mayor de la que normalmente se tiene, el mundo iría mejor. 

Pienso que la mayoría de la gente que no reacciona ante agresiones a los demás hace un cálculo mental. Se ven separados a causa de la educación que hemos recibido y hacen la cuenta de lo que ganarían o perderían personalmente en caso de actuar. 

Mis compañeros en la clase de don Cecilio estaban, como yo, asustados por los "trenes de ceros" que era capaz ese hombre de poner, parecía un psicópata disfrutando al poner esas malas calificaciones, el tipo se reía!! La verdad es que, él también, era un pobre hombre asustado por si nos le "subíamos a las barbas". Eso me contó Joaquín que le explicó el profe años después. Bravo por Joaquín que fue capaz de preguntarle por aquello. Yo no sería capaz de preguntárselo ni siquiera hoy.

En esas circunstancias, era casi imposible que ninguno de ellos reaccionara, solamente pude hacerlo yo, un loco con autismo, que no calculó nada de nada, solamente vio la injusticia y se tiró a la piscina. 

No soy ningún héroe, simplemente hago, como todo el mundo, las cosas lo mejor que puedo y muchas, demasiadas, veces me equivoco.

Que tengan un buen día!

 

 

 

 

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