viernes, 27 de abril de 2012

Lucha contra el paro y cambios en la propiedad

Reducir la jornada laboral sin merma de salarios y extender el modelo de cooperativas podría aliviar mucho la actual crisis económica.


Amadísimos todos, 

Hoy voy a hacer una propuesta que muchos tildarán de locura, sobre todo los neoliberales y, por supuesto, la Mari Cospe que dijo que para salir de esta situación en que está España hay que trabajar más.

Yo creo que es imposible que se produzca un crecimiento económico lo suficientemente grande como para acabar con el paro en España por mucho que correMarianocorre o don Rubalcaba digan otra cosa.

El crecimiento económico actual se produce con un fuerte predominio de las máquinas (cosechadoras, tractores, robots, ordenadores, ...) y la economía necesita cada vez menos mano de obra para cada cantidad de producción,
para producir una determinada cantidad de producto se necesita cada vez menos gente.

La estructura económica ha cambiado mucho en los cincuenta últimos años, en la agricultura, por ejemplo, pensemos solamente en la diferencia entre cosechar cereales como entonces se hacía, a base de jornaleros, y como se hace ahora con grandes cosechadoras. Otro tanto pasa con las labores de siembra o cultivo, hace cincuenta años se araba con yuntas de un par de mulas (en el mejor de los casos) mientras ahora se hace con tractores. Se sembraba el trigo esparciendo, a mano, la simiente mientras el sembrador recorría a pie los campos, hoy también se hace esa labor con máquinas sembradoras en tiempos cortísimos. El abono de las fincas era orgánico, se producía en pequeñas cantidades y se esparcía por el campo con mucho trabajo y tiempo.

Podemos pensar también en la banca, la administración y otras profesiones "de oficina". Los bancos hace menos de treinta años dedicaban una enorme cantidad de horas de trabajo en anotar a mano los movimientos en las cuentas de los clientes, arqueos de caja, informes a los superiores, etc. hoy por hoy la gran mayoría de esas operaciones que se hacían a base de "manguitos y plumillas" las hacen los ordenadores, unos ordenadores que son cada vez más potentes y rápidos. Pensemos también en la disminución en el número de personas dedicadas a las labores de caja que significan los cajeros automáticos, los pagos con tarjeta de crédito o la cada vez más extendida gestión de las cuentas bancarias por los propios usuarios a través de Internet.

Lo mismo pasa en las administraciones públicas, uno ya va para viejo pero no hace tanto, en 1985 por ejemplo, que para hacer un informe sobre el estado de las inversiones de una consejería se tardaba una semana y se dedicaban a ello, a tiempo completo, tres funcionarios, dos para examinar los expedientes y uno para pasar a máquina el informe. Ese mismo informe se hace hoy en menos de cinco minutos. Lo mismo pasa con la contabilidad y un sinnúmero de operaciones que tenían que ser hechas a mano o con la escasa ayuda de máquinas sumadoras en las que había que introducir una y otra vez los mismos datos en función del informe o comprobación que hubiera que hacer. 

Es cierto que actualmente se hacen operaciones, en todos los sectores, que antes ni se soñaban por el enorme gasto de tiempo que suponían pero el resultado global es que se necesitan muchas menos horas de trabajo humano para obtener la misma producción que hace muy poco tiempo.

Yo creo que si bien es cierto que los empresarios han hecho un esfuerzo de organización de recursos, han invertido dinero y han arriesgado tiempo y esfuerzo no es menos cierto que si no hubieran tenido la colaboración, pagada por supuesto, de los trabajadores no se hubieran producido las acumulaciones de capital que han permitido las inversiones que han hecho menos necesaria la mano de obra al ser sustituida por máquinas.  Ello me lleva a que no creo que sea justo que sean los empresarios los que acumulen cada vez más medios de producción, deberían estar más repartidos.

También creo que la propiedad de los medios de trabajo está mal repartida, demasiado en manos de pocas personas. Si los medios de producción no estuvieran tan concentrados en manos unos pocos -cada vez menos y cada vez más poderosos- sería posible una sociedad con menos diferencias y menos conflictividad social. Antes o después se habrán de producir movimientos, revueltas, ... para protestar por la injusta distribución de la renta y la riqueza y si no se producen será porque los poderosos controlan cada vez mejor a las sociedades.

¿Qué propongo? Yo creo que hay dos medidas que pueden ayudar a reducir las injustas diferencias sociales y la conflictividad latente.

Una primera medida sería reducir obligatoriamente el máximo de jornada semanal a 35 horas por empleado, por supuesto, sin reducción de sueldo y con un control máximo en el número de horas extraordinarias. Ello reduciría los márgenes de beneficio de las empresas y disminuiría las diferencias sociales. Posiblemente la respuesta de algunos empresarios sería llevar sus empresas a países en que no existiera esta limitación pero yo creo que las condiciones que hacen que sea atractivo producir en España no son sólo el nivel de salarios, si fuera así ya se habrían llevado todas las empresas a China, por ejemplo. 

Una segunda medida sería el fomento de las cooperativas de todo tipo, tanto de trabajo asociado como de consumo como de crédito. En las cooperativas la propiedad de los bienes de producción es de todos los implicados en ellas, el control de los órganos de dirección es democrático y los beneficios se reparten igualitariamente. Hay muchos y buenos ejemplos de cooperativas que funcionan y los beneficios no son sólo económicos sino también sociales.

¿Les parece que estas propuestas serían útiles? Por supuesto que habría dificultades para llevarlas a cabo, ¿cuáles les parecen las más complicadas de salvar? ¿Qué otras medidas alternativas se podrían proponer para reducir el paro sustancialmente? ¿Creen que hacer lo que dice Cospedal, trabajar más, serviría para mejorar las condiciones económicas en general?

Buen fin de semana queridos paganini.

4 comentarios:

Elperroverde dijo...

Difícilmente amigo van a tragar los empresarios con eso de trabajar menos y cobrar igual, y este gobierno aun menos, bueno si es para ellos igual si lo aprueban, pero para la plebe difícil lo veo, y en cuanto al cooperativismo lo veo poco viable en este nuestro peculiar país, no afloran estos sentimientos y esta cultura en estos lares, mas bien todo lo contrario, pero es interesante tu propuesta. Por lo menos hay gente que se preocupa en buscar ideas, no solo en tijeretazos y recortes…

Antonio Martín dijo...

Gracias por tu comentario, perro verde.
Estoy de acuerdo contigo en que los empresarios no lo van a poner fácil, amenazarán con todo tipo de medidas y las resistencias serán enormes pero yo creo que son sólo medidas de este tipo las que pueden conseguir un mejor reparto de la renta y la riqueza.
El cooperativismo ha funcionado muy bien, y sigue funcionando, en algunos sitios, por supuesto que también con dificultades pero es un modelo de empresa en que los trabajadores, la mayoría de la gente, se encuentra más a gusto, las cooperativas de consumo funcionan y las de crédito (Cajas rurales) también aunque es un modelo que se debe mejorar muchísimo.
Yo creo que muchos empresarios se verían, con las cooperativas, muy liberados por sus menores responsabilidades y riesgos y las entidades financieras deberían, a mi modo de ver, repartir más de los beneficios que producen y eso podría producirse con más cooperativas de crédito.
Saludos.

enletrasarte(Omar) dijo...

Hay que buscar soluciones, claro que podemos,
no las debemos esperar de quienes solo administran crisis,
el cooperativismo, la solidaridad, la reducción horaria con igual paga,
el salario móvil para que no se lo coma la inflación,
reivindicaciones que ojalá los sindicatos planteen este 1º de mayo,
o...estamos perdidos
un abrazo solidario desde Uruguay

Antonio Martín dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Omar. No sabía que llegaban tan lejos mis mensajes, es un placer conectar contigo a tanta distancia.
Esperemos que este 1º de mayo sea más reivindicativo que nunca, pero si los sindicatos no plantean lo que nos merecemos tendremos que actuar sin ellos.
Saludos