jueves, 16 de febrero de 2012

Privatización X

Qué casualidad... los amiguitos del alma juntitos
Las magnitudes del pelotazo de la Mari Cospe y don Echániz.

El lunes les dejaba a ustedes un dato sobre lo que nos estamos jugando en el tema de la privatización de cuatro hospitales (Tomelloso, Manzanares, Villarrobledo y Almansa) y decía que se trata de un bisnes de 24.000 millones de las antiguas calandrias. 

Una vez visto que están siguiendo la estrategia que describió Chomsky en "Las diez estrategias de manipulación mediática" se puede ver un poco mejor el tamaño del negocio que quieren cederle graciosamente la Mari Cospe, don Echániz y don Carretero, entre otros a las "bienintencionadas" empresas concesionarias. 

Como la población atendida por el Complejo Hospitalario de Toledo es de unas 435.000 personas, la que atiende el Hospital de Cuenca es de 155.000 personas y la que cubre el de Guadalajara es de 235.000 almas, eso nos da, con las 227.000 de que hablábamos el lunes, aproximadamente 1.050.000 personas. 

El pago per capita en Alzira es de 619 euros/año y persona en 2011. O sea, la bonita cifra, euro arriba, euro abajo de 666 millones de euros al año (¡ostras con albariño! ¡el número de la bestia!)
lo que vienen a ser unos 111.000 millones de las antiguas calandrias. No está mal el chollete, no me extraña que se prodiguen tanto Echániz, la Mari Cospe y Carretero cuando no está en Mallorca.

Ahora vamos con las diez estrategias de manipulación mediática y cómo se aplican al tema de la privatización.
  1. Estrategia de la distracción: desvían la atención de lo importante (número de años de la concesión o si es para los restos; número de médicos que tenemos y tendríamos si se privatizara por cada 1.000 habitantes; idem con el número de enfermeras y camas; ahorros que se producirían para los ciudadanos en caso de privatizarse; número de ambulancias por 1.000 habitantes, etc) y dan mucha propaganda hablando de conceptos tales como sostenibilidad del sistema, eficiencia, ... grandes palabras pero ni un sólo dato con lo que consiguen tener a la población ocupada con datos información basura. Esta estrategia desvía la atención y agota a los ciudadanos.
  2. Crear problemas y después ofrecer soluciones, otra táctica para agotar a los ciudadanos, se está deteriorando la sanidad poco a poco pero ya apreciablemente: se cierran plantas y quirófanos, se despiden interinos, se derivan enfermos a Madrid, se adelantan forzosamente jubilaciones, se quitan UVI's móviles, etc. todo ello para que los ciudadanos exijan soluciones y presentarles entonces como "solución" la de la privatización.
  3. Estrategia de la gradualidad: en este momento se está hablando especialmente de los primeros cuatro hospitales y menos de los de Toledo, Cuenca y Guadalajara pero son el paso siguiente y, si les dejamos, privatizarán absolutamente todos los hospitales.
  4. Estrategia de diferir, quieren que ahora la gente admita los cambios diciendo que se aplicarán a finales de año, los pliegos de los concursos se dice que saldrán en mayo y hasta final de año no tendrá efecto la privatización.
  5. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión, cosa que se consigue incidiendo mucho en que la sanidad no es sostenible, deteriorándola, ... con lo cual la gente se ve dominada por el miedo ante la atención que recibiría en una hipotética enfermedad.
  6. Una vez la gente dominada por el miedo es equivalente a que reaccionan como niños, paralizados.
  7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad, ya lo hemos citado antes, solamente se hace propaganda pero no se facilitan los datos clave.
  8. Reforzar la culpabilidad de la gente, si se les dice que su resistencia, su lucha actúa contra el cuidado de la salud y se nos convence de ellos nos sentiremos muy culpables y eso no le gusta a nadie.
  9. Estimular al público a creer que está bien no ocuparse de los datos importantes, que de eso se encargan los políticos.
  10. Para todo ello se usa un conocimiento muy profundo de los individuos y las masas a quienes se maneja a través de sus emociones.

¿ Qué podemos hacer los ciudadanos para luchar contra esta estrategia tan bien montada?
Lo primero mantener la CALMA, no dejarnos llevar por el miedo, exigir esos datos fundamentales y no creer lo que sencillamente nos dicen, como que no hay dinero, mosén Barreda era un cantamañanas, lo he dicho muchas veces, pero por lo menos el hombre hacía sus presupuestos año a año y mes a mes nos decía de cuánto era la avería que nos estaba haciendo. Pero la Mari Cospe ni hace presupuestos ni saca los datos del Tarea ni mes a mes ni trimestre a trimestre ni nunca con lo cual puede contarnos todas las milongas que quiera y no podemos contrastar datos porque no los da.

Que suelten los datos y luego ya veremos si los ciudadanos dejamos de movilizarnos contra el desaguisado que traman la Mari Cospe, don Echániz, Capio, Florentino Pérez y los otros tiburones.

666 millones de lauros al año sólo en lo que pagaría la santa junta si les dejamos... maaadre mía!! ¿Nos vamos a dejar timar tanto? ¿Tan tontos se creen que somos? Este Echániz es madrileño, ¿no? éste es de los que no cierran las puertas...
Algunas veces me han llamado "conspiranoico" por, entre otras cosas, comentar lo que dice Chomsky a quien también muchos llaman "conspiranoico". Me gustaría saber qué opinan ustedes al respecto, ¿no les parece que nos están queriendo manejar para proporcionar un negocio de enormes ingresos a los que ya tienen muchísimos negocios?¿les parece que están deteriorando la sanidad adrede para facilitar la privatización?
Que tengan buena tarde queridos paganini.


3 comentarios:

Elperroverde dijo...

Pienso amigo, que aquí hay mucha manipulación, juegan con nosotros como si fuésemos peonzas o marionetas, nos llevan por el camino que mas le interesan, y luego a pagaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrrr…..

Antonio Martín dijo...

Completamente de acuerdo, PerroVerde, nos manipulan ,nos manejan, nos torean y al final acabamos pagando el pato y todos los saraos.
Un abrazo.

@aycabra dijo...

No debemos permitir que nuestros impuestos acaben en el balance de ganancias de una empresa privada. Es un retroceso en el estado del bienestar.